Carolina Ramírez Alcoholado

Puentes de Luz


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de vuestro árbol avanzando por la vida. Vosotros sois hermosos árboles, también lo son vuestros frutos.

      Caminad vivos, despiertos, agradecidos.

      Jesús, el Cristo

      FAROS DE LUZ

      Hay días en que os sentís más luminosos, en sintonía perfecta con el Padre Madre Creador y con vuestro corazón.

      Otros días os sentís tristes, frágiles, hasta deprimidos. Esto es normal en momentos en que las energías lo están acomodando todo, dentro y fuera de vosotros. Son ciclos que van y vienen hasta que, poco a poco, ya podréis fijar vuestro estado más armonioso por mayor tiempo.

      Cada vez más, esos estados de equilibrio interno se irán prolongando y deberéis sostenerlos, cuidando de vosotros mismos y vigilando, en cada momento, los pensamientos y las emociones que aún os cuesta manejar. No dejéis de estar atentos en estos dos puntos, para que así no decaigáis fácilmente, presa de influencias perturbadoras.

      El miedo y el temor desean que vosotros no brilléis con toda vuestra fuerza; pero vosotros, trabajadores de la luz, debéis sostener vuestro valor a toda prueba. Encended vuestras lámparas, mantenedlas con su fuego flameante en estos tiempos de tanta oscuridad. Vosotros debéis ser faros de luz para vuestros hermanos.

      Jesús, el Cristo

      SOBRE EL AMOR EN LA FORMA

      ¿Qué es el amor, sino la entrega misma del cuerpo y el alma? El amor es la energía más grande que mueve el universo, todo en la creación está hecho del más puro amor del Padre Madre Creador.

      Dicen que el amor mueve montañas, mas yo os digo, ¡el amor mueve el cielo! El amor es el paraíso en el alma, es el corazón lleno de luz. El amor os transforma, os pule, el amor os pone brillantes vuestros ojos y vuestro espíritu. El amor es dar y también darse a vosotros mismos.

      El amor nace en cada corazón para ser sentido y vivido por él mismo. Por este motivo, debe ser experimentado primero en vosotros, amando vuestros cuerpos, esos vehículos que os movilizan en este plano físico, dándoos vida y forma. Si vosotros pudierais ver la perfección de vuestros cuerpos, la maravilla de lo que cada uno es, les daríais muchísimo más respeto a vuestros sagrados templos materiales.

      El amor es la vitamina más importante que nutre cada parte de vuestro organismo vivo, cada órgano, cada funcionamiento celular. El amor entrelaza de forma perfecta todas las actividades de vuestro cuerpo, desde lo más micro a lo macro, sin que vosotros alcancéis a tener conocimiento completo de cómo se está generando todo este grandioso proceso.

      El cuerpo, como organismo vivo, escucha todo lo que decís y también aquello que no decís, aquello que guardáis y que creéis que no va a ninguna parte. Pero os digo que sí, aunque lo calléis, esa energía se distribuye dentro de vosotros y vuestro cuerpo lo sabe. Por ello, cuidar de vosotros es un acto de amor, no de temor para evitar enfermarse.

      Poned música, cantad, bailad, reíd, disfrutad, pues cuando os eleváis hacia lo alto, vuestro corazón se regocija de amor y todo vuestro cuerpo lo hace también. Regalaos momentos felices, regalaos momentos de dicha, regalaos momentos de amor con amigos, con hijos, con animales, con las plantas.

      Todo es amor. Llenaos de amor cada día, mirad vuestro cielo que os ama, mirad vuestro sol que irradia con dulzura y amor. Mirad a vuestra Madre Tierra, Gaia, que os cobija con su amor. Mirad y sentid el aire que os envuelve y ama. Mirad el agua, el mar, los ríos que os aman. Todo vibra en amor con el Padre Madre Creador, pues todo tiene vida.

      Vosotros, seres humanos, fuisteis hechos del más puro amor, eso es lo que sois y eso es lo que debéis sentir latir en vuestras vidas.

      Mucho se habla del amor, pero yo os pregunto: ¿lo sentís en vuestro corazón? ¿Realmente os regaláis amor?

      Amados míos, os cubro con mi infinito amor. Yo, Jesús, caminé en vuestra tierra como hombre, igual que vosotros, pero sé de lo que os hablo.

      Os ama su amigo,

      Jesús, el Cristo

      ¿CÓMO CAMINAR EN LA VIDA?

      Para que podáis alcanzar la cima, primero debéis caminar en los valles. Ahí encontraréis un variado paisaje que os acompañará en cada paso de vuestra travesía.

      Existen valles cubiertos de frondosos y verdes pastos, enormes árboles para que os podáis cobijar, hay ríos que fluyen hacia el mar, en donde podéis beber agua para saciar vuestra sed. También existe comida para saciar vuestra hambre y mientras avanzáis, más sed y hambre tendréis.

      Mantened vuestros pasos con pasión hasta llegar a la tan anhelada cima. Al andar, encontraréis aquello que precisáis para nutrir vuestras experiencias de vida. No juzguéis, solo tomad cada situación como parte de vuestro camino, no reneguéis de vuestras vivencias, ya que ellas son el pilar de vuestros aprendizajes como almas encarnadas.

      Tomad todo lo que la vida os brinda, lo bueno y lo aparentemente malo. Aquello que no os gusta lo podéis transformar en comprensión, lo que os guste lo guardáis con amor, mas todo es necesario.

      Y no os apuréis en elegir, siempre pensad y luego sentid, sentid y luego pensad. Siempre podéis elegir, siempre podéis discernir para saber cómo actuar. Cada acción, una reflexión.

      A cada paso, mirad hacia el interior, allí encontraréis todo lo necesario para cruzar con valentía el valle de la vida, hasta llegar a la cima de la montaña que os devolverá la verdadera vida.

      Elevad vuestro corazón.

      Elevad vuestros pensamientos.

      Elevad vuestra mirada.

      ¿Tenéis hambre? ¿Tenéis sed?

      ¡Pues yo, Jesús, os saciaré!

      Os espero a cada uno de vosotros con mi corazón abierto de amor, yo os guiaré por este valle, si vosotros me lo permitís. Yo os acompañaré en todo momento, cuidaré de vuestros sueños y os sostendré frente a las dificultades. De la mano os llevaré hasta cruzar el maravilloso camino de vuestra existencia.

      Sois hijos de Dios.

      Sois hijos del Amor.

      Sois hijos de la Luz.

      Los herederos de la Tierra Prometida, de la nueva tierra que está gestando el cambio tan esperado y necesitado por toda la humanidad.

      Jesús, el Cristo

      SER FUENTES DE LUZ Y AVANZAR

      Podéis ser como fuentes, majestuosos recipientes dispuestos en todo momento a recibir el flujo de lo divino que desciende desde lo alto para vosotros. Cada uno es una vasija que recibe y guarda todos los códigos de luz entrantes en vuestro planeta. Con estos códigos os estáis transformando de manera progresiva en verdaderos cimientos del cielo.

      Recordad algo muy importante: para que podáis ser llenados de todo lo nuevo, primero debéis vaciaros de lo viejo, de lo obsoleto. Estáis cambiando vuestro traje a uno más liviano y luminoso, a uno que os llevará a sentir en cada molécula la vida misma, a respirar la creación con toda su fuerza magnética.

      Sois fuentes divinas, por vosotros fluye todo el universo. Sois portadores de la infinita luz que siempre ha estado dentro vuestro.

      No os estanquéis en ningún momento, así evitaréis quedar varados en la orilla de la vida, pues ella es la fuente grandiosa que os nutre en todo momento. No os paralicéis, no dudéis, solo fluid, abríos y recibid.

      Tampoco queráis controlar la forma de recibir, ya que el universo sabe de qué forma y en qué momento precisáis algo. Es al tiempo del Padre, no al vuestro. Dejad que todo siga su curso natural, vosotros seguid ese ritmo a cada instante.

      Caminad de acuerdo con los ciclos, de acuerdo con el momento en que estéis ahora. No forcéis el futuro, tampoco estéis pegados al pasado, lo que ya fue quedó atrás, a vuestra