href="#fb3_img_img_fafedffc-f52b-5b0f-9f80-8910308faaca.jpg" alt=""/> Al sentarse en cualquier lado, en una silla, un autobús, en el suelo, etc., lo primero que debe ubicar, hacia atrás, contra el respaldo, son los glúteos, después se puede alinear, apoyar bien la espalda, y llevar los hombros atrás, y ya al hacer esto la cabeza quedará en posición correcta con el mentón paralelo al suelo. Si los glúteos quedan alejados del respaldo, el peso del cuerpo recaerá en las últimas vértebras dorsales o en las lumbares, y la columna permanecerá en una postura forzada.
Lo conveniente es sentarse en una silla recta, con respaldo completo, con la altura del asiento adecuada para que los pies se apoyen cómodamente en el suelo y que en la articulación de la cadera no se forme un ángulo muy diferente de 90 grados. Si trabaja en un escritorio, la altura del mismo debe ser tal que los antebrazos queden cómodamente apoyados sin que se eleven los hombros. Y para leer, lo conveniente es el atril, de modo que la mirada permanezca horizontal con la cabeza en posición de reposo y el mentón paralelo al suelo, recostado usted en el respaldo de la silla y estando ésta lo más cerca posible del escritorio. De todos modos, conviene de vez en cuando mover los hombros y realizar algunos ejercicios de cuello, especialmente el ejercicio de hombros hacia atrás y mentón hacia abajo y aflojar (ver luego).
Se debe recordar aquí el calzado. Éste no debe ser tan justo en largo o ancho como para que el dedo gordo, o los dedos entre sí, queden apretados, pero tampoco tan flojo como para que el pie se desplace en él, menos aún si se usan plantillas. Éstas deben estar, de algún modo, adheridas al calzado. Se deberían evitar los tacones altos, pues alteran toda la dinámica postural y de la marcha. Entre otras cosas, es casi imposible caminar con tacones haciendo apoyo pleno en el talón, el peso en el metatarso aumenta al permanecer los dedos en dorsiflexión, es más difícil la extensión de la rodilla, y para mantener el equilibrio se realiza una hiperlordosis. También altera la dinámica de la marcha un zapato demasiado pesado o rígido, aunque sea de tacón bajo. Si el pie no se mueve convenientemente durante la marcha, las rodillas tampoco se podrán mover de forma adecuada, la marcha se hará con un aumento de tensión muscular y se perderán el movimiento libre y la buena postura.
Si no tiene alternativa y debe
De todos modos, todo lo mencionado anteriormente se puede hacer si uno mantiene un cuerpo móvil, una fuerza muscular suficiente, una elongación conveniente y un esquema corporal y de movimientos adecuado.
¿Cómo se trabaja?
De lo particular a lo general y viceversa: Se interrelacionan ambos en el proceso de aprendizaje. El cuerpo es un todo. Pero se pueden parcializar regiones para analizar sus movimientos y posibilidades y luego incorporarlos al todo que es el cuerpo.
Disociando-Asociando los movimientos: Para aprender lo analítico con mayor precisión y luego ser capaz de asociar los movimientos sin perder detalles.
Desincronizando-Sincronizando: Por ejemplo, hacer círculos con ambos hombros, luego hacerlos con un hombro hacia adelante y con el otro hacia atrás, después a la inversa y finalmente con ambos en la misma dirección. Se busca, entre otras cosas, el dominio del movimiento y el desbloqueo de las articulaciones y grupos musculares que mantienen determinadas posturas.
Repitiendo con toma de conciencia: Lo importante es repetir el movimiento, no forzarlo. Repetirlo y pensarlo. Lo mismo vale para determinadas actitudes y posturas.
Uniendo